Boletín Ecos de Varela – Mayo 2026

publicado en: Publicaciones | 0


Pedagogía Vareliana: Promoviendo la virtud
En 1818, ejerciendo como Catedrático de Filosofía en el Seminario, luego de ser aceptado el año
anterior como Socio de Número de la Sociedad Económica de Amigos del País, el Padre Varela
fue invitado por la Sección de Educación de esa Sociedad, le invitó a que junto al Padre Justo
Vélez redactasen un Manual para ser distribuido entre los niños y jóvenes de las Escuelas
Públicas atendidas por esa institución, para promover en ellos la práctica de las virtudes y el
rechazo a los vicios.
Ambos sacerdotes se distribuyeron la tarea, asumiendo cada uno una parte del contenido de un
librito que dieron en llamar “Máximas Morales para el uso de los niños”, que fue publicado en
1819, y luego continuó siendo reproducido durante varios años -aún después de la partida del
Padre Varela para España y su posterior exilio norteamericano-, según consta que todavía en
1824 continuó publicándose bajo el título de Instrucciones morales y sociales para el uso de los
niños, escritas de orden de la Sección de Educación de la Sociedad Patriótica de la Habana.
Los temas tratados por el Padre Varela fueron luego reproducidos en Nueva York por su primo,
Agustín J. Morales, profesor de Lengua Española en varias instituciones académicas de esa
ciudad, que las incluyó en un pequeño libro para el estudio de esa lengua titulado Progressive
Spanish reader with an analytical study of the Spanish language, publicado en 1856.
Entre las virtudes abordadas por el Padre Varela se hallaban: la alegría, la gratitud, la
benevolencia, la templanza, la beneficencia, la conmiseración, la prudencia, la justicia, la
fortaleza, la modestia y el mérito. En tanto entre los vicios y pecados a evitar exponía: la
desesperación, la ira, la venganza, la preocupación, la tristeza, la inquietud y la ingenuidad.

Frases y Pensamientos Varelianos.
-“Hay un lenguage de moda tan rídiculo como el técnico de las escuelas, y cierto número de
frases que se creen significativas a fuerza de repetidas, pero que si bien se observan, nada dicen
sino lo que todo el mundo ha sabido en todos tiempos”. [“Inquiries concerning intellectual
powers & the investigation of truth by John Albercrombie”. (Investigaciones sobre las potencias
intelectuales, y la investigación de la Verdad, Revista Bimestre Cubana, 1834)]
-“El hombre que no puede hablar lo que piensa, calla si tiene honor”. [“Cambia Colores”. El
Habanero]
-“Los hombres de honor cuando mudan de opinión es por un convencimiento, y presentan las
razones que les han obligado a hacerlo; pero jamás niegan su antiguo modo de pensar, porque
como su conciencia nada les acusa, y siempre han tenido por objeto el bien de su patria, no creen
que deben encubrirse”. [“Cambia Colores”. El Habanero]

La última voluntad de José Antonio Saco en memoria del Padre Varela
El aprecio y admiración que José Antonio Saco sentía por su Maestro, el Padre Varela, era tan
grande, que en su última voluntad, expresada en su testament personal, expresaba lo que en su
conciencia consideraba una necesidad, al expresar en el numeral octavo de ese documento que:
“No permitiéndole sus facultades realizar el pensamiento que tanto ha acariciado de erigir un
mo-numento, ya en la Ciudad de la Habana, ya en la de San Agustín de la Florida, donde fue
sepultado el regenerador de los buenos estudios en Cuba, el virtuoso y santo sacerdote Don Félix
Varela, su caro e inolvidable Maestro, quiere consignar aquí un testimonio del profundo respeto
que le inspira su memoria…” [ANC, Fondo Academia de la Historia, Caja 302, Expediente

  1. Testamento de Don José Antonio Saco. Audiencia de Barcelona, No. 1.050.498, Sello
    10mo Año, 1879, Notario Público Ignacio Gallisá y Reynés. Testamento establecido en París,
    Diciembre 6, 1876]
    Saco falleció en Barcelona, España, el 26 de septiembre de 1879, pero su última voluntad se vio
    realizada finalmente, primero en la Ciudad de la Habana, cuando en 1902, establecida ya la
    República, se instaló en la Universidad Nacional habanera un busto del sacerdote realizado por el
    escultor francés radicado en esa ciudad, Phillipe Garbeille. Igualmente se instaló otro busto suyo
    en la fachada del Seminario de San Carlos y San Ambrosio. En tanto, en la ciudad de San
    Agustín de la Florida se develó una escultura de cuerpo entero en el jardín de la Catedral, el 19
    de noviembre del 2000. Otrs esculturas con la imagen del Padre Varela fueron develadas en
    Miami (1998), San Agustín de la Florida (2000), Pinar del Río (2006) y Nueva York (2014).

Curiosidades Varelianas: Varela y los bibliógrafos.
En 1914, el destacado bibliógrafo cubano Carlos M. Trelles, estudioso de la literatura cubana y
compilador de importantes colecciones bibliográficas cubanas escribió su obra titulada “Los
ciento cincuenta libros más notables que los cubanos han escrito” [Imprenta El Siglo XX, La
Habana, 1914] que incluía todas las obras escritas por autores cubanos durante el siglo XIX e
inicios del XX.
Y es curioso encontrar que entre ellos se encuentran dos referidos al Padre Varela, el más
destacado en el área de la Filosofía, las Lecciones de Filosofía, obra del sacerdote, con cinco
ediciones conocidas (1819, 1820, 1824, 1832 y 1841). Y decimos ediciones conocidas porque al
momento de escribirlo se desconocía una sexta edición de la obra vareliana realizada en
Venezuela en 1825 Y en el área de Biografía, se incluía la obra de José Ignacio Rodríguez, Vida
del Presbítero Don Félix Varela, publicada en Nueva York en 1878.
Lo llamativo es que entre las categorías consideradas por Trelles no se incluyeran el Ensayo o el
Epistolario, ya que con toda seguridad en una de ellas estarían incluidas las Cartas a Elpidio
sobre la la Impiedad, el Fanatismo y la Superstición en su relación con la Sociedad del santo

sacerdote. Esto nos permite entender la importancia que la vida y obra del Padre Varela tuvo,
tiene y tendrá en la Literatura y la Bibliografía Cubanas de todos los tiempos.
Igualmente si existiera una categoría referida a Literatura Apologética o Teológica podrían ser
incluidos sus escritos teológicos publicados en los periódicos que él mismo fundó, editó o en los
que colaboró, como el The Catholic Expositor, desde los que defendió la fe y la doctrina
católicas, con profundísimos argumentos bíblicos y teológicos, en los que citaba lo más
destacado de los Padres y Doctores de la Iglesia. Otro tanto podría decirse si se hubiera incluido
el acápite a Literatura Espiritual, podrían haberse incluido sus adaptaciones al inglés de las vidas
de la Santísima Virgen María o de la fundadora de las Madres Carmelitas Descalzas, Santa
Teresa de Jesús.

Aportes varelianos a las Ciencias: artículos científicos en El Habanero:
Al mencionar el periódico El Habanero, redactado e impreso por el Padre Varela, todos
pensamos en los artículos de corte independentista publicados por el sacerdote exiliado. Pero
olvidamos o ignoramos que el título del mismo era El Habanero. Papel Político, Científico y
Literario. Título que definía el contenido del mismo, aunque por la importancia del tema referido
a la independencia de Cuba, su contenido científico fue pequeño y breve, mientras lo literario no
apareció en ninguno de sus números.
Los artículos científicos publicados fueron seis, apareciendo en el primer número del primer
tomo: “Temperatura del agua del mar a considerable profundidades”, “Acción del magnetismo
sobre el titanio”, “Propagación del Sonido” y “Fenómeno observado por el Profesor Silliman en
el Chryoforo de Wollaston”; en el segundo número del mismo primer tomo, donde aparece la
“Carta a un amigo respondiendo a algunas dudas ideológicas”, todos publicados en 1824, y en el
tercer número del mismo tomo, “Noticias de una máquina inventada para medir con la corredera
lo que anda un buque” en 1825. Como se aprecia, los cuatro primeros y el sexto están
relacionados con las ciencias naturales, físicas y químicas, en tanto el quinto trataba sobre un
tema de filosfía.
Como podemos ver, aún cuando el enfoque de El Habanero fue mayormente político, el
elemento científico aunque breve era importante por su contenido, aplicación y potencialidad en
el desarrollo de las ciencias, que iluminaba e instruía al lector cubano sobre los avances
científicos del mundo que podía motivar a los intelectuales, científicos y estudiosos Cubanos a
interesarse por aplicarlos, estudiarlos e incentivar a generar iniciativas de investigación. En ellos,
Varela no solo informa, sino que también analiza y ofrece sus propias conclusiones, insistiendo
en la importancia de la observación y la experimentación en el futuro desarrollo científico de Cuba.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *